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El amor nuestro de cada día


Jorge Pereyra

El 14 de febrero es el día del amor y de la amistad. Es la fecha en la que nuestro corazón expresa sus mejores sentimientos a las personas que más quiere.

Pero todos los días del año también son buenos para expresar cariño.

Por eso, el Día de San Valentín nos invita a reflexionar sobre las características que tiene el amar en nuestra vida cotidiana.

El amor no se limita tan sólo a los sentimientos apasionados entre parejas íntimas. Por el contrario, es una actividad diaria y continua. Y en ella se incluye desde el saludo y la sonrisa que damos en las mañanas al compañero o compañera de trabajo, el acto de solidaridad con el marginado, y el sacrificio de dar la vida por un ideal. Y no excluimos, naturalmente, el sentimiento entre novios, esposos o amigos.

Tampoco es una palabra vana que se dice en días especiales.

Amar es ser paciente con los que son diferentes a nosotros. Es ser cortés y amable con los más débiles: los ancianos y los niños.

El que ama nunca se deja llevar por la ira, pues sabe perdonar y olvidar las ofensas recibidas. Tampoco se alegra de las desgracias o injusticias que golpean a los demás.

El amor lo disculpa todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.

Amar es alegrarse con el que está alegre, pero también es llorar con el que llora. Es vivir en armonía con nuestros semejantes, sin devolverle a nadie mal por mal, y viviendo en paz con todos. Es vencer al mal con la fuerza del bien.

El amor es un sentimiento divino, pues la Biblia cristiana subraya que "Dios es amor" y Dios se define a sí mismo como Amor. O como dice un vals peruano: "Amar no es un delito, porque hasta Dios amó".

Es pues en la práctica del amor que realmente nos acercamos al Creador. Por eso, mientras más amamos, más nos parecemos a Dios. Todo el mensaje cristiano se sintetiza en el mandamiento de amarnos los unos a los otros. Amémonos los unos a los otros porque el amor viene de Dios.

Todos nosotros fuimos hechos con y por amor. Entonces, por naturaleza, estamos inclinados a sentir amor.

Dios es la fuente del amor y la misión de cada persona es la de difundir el amor por todo el mundo.

Es hermoso poder sentir el cosquilleo del amor en este Día de San Valentín.

Hoy es el día del Amor y de la Amistad que va más allá de las flores y los chocolates que compartimos.

Reflexionemos sobre la verdadera naturaleza del amor. Y entendamos que el amor empezó como un sentimiento divino, se hizo humano y es el medio que nos permitirá regresar otra vez a lo divino.

¡Feliz Día del Amor !