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Ocho pasos hacia la felicidad


Jorge Pereyra

Una de las máximas aspiraciones del ser humano a lo largo de la historia ha sido siempre develar el secreto de la felicidad.

Y para ello no ha escatimado esfuerzo alguno en su propósito de conseguir esa mezcla de placer y paz interior que sólo muy pocos alcanzan. Pero la felicidad no es algo pasajero y efímero, sino un estado constante de bienestar que se halla al final de un proceso de búsqueda y transformación interior.

Las grandes personalidades crísticas: Cristo, Buda, Mahoma, etc., lograron alcanzar en su tiempo la felicidad, éxtasis o nirvana. Y para ellos, la felicidad no fue mas que un anticipo de la visión y experimentación del paraíso en este mundo.

Presten mucha atención... El gran secreto de la felicidad no es otro que una serie de pasos que debemos seguir a lo largo de nuestra vida.

El primer paso

Es reconocer que existe la presencia y el amor de Dios en todas las cosas de la vida. Por lo tanto, debes amarlo y darle las gracias por todas las cosas que tienes. Este paso nos ayuda a desencadenar la fuerza del amor.

El segundo paso

Es que debes amarte a ti mismo. Y todos los días, al levantarte y al acostarte, debes afirmar: "Soy importante, valgo mucho, soy capaz, inteligente, cariñoso, espero mucho de mí, y no hay obstáculo que no pueda vencer". Este paso robustece tu autoestima y tu valoración personal. Si no te amas, no puedes amar a nadie.

El tercer paso

Debes llevar a la práctica todo lo que dices que eres. Es decir, si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente. Si piensas que eres capaz, haz lo que te propones. Si piensas que eres cariñoso, expresa tu cariño. Si piensas que no hay obstáculos que no puedas vencer, entonces propónte metas en tu vida y lucha por ellas hasta lograrlas. Este paso establece tus motivaciones.

El cuarto paso

No envidies a nadie por lo que tiene o por lo que es. Ellos alcanzaron sus metas. Pero tú, debes lograr las tuyas. Este paso te revela el valor del trabajo y la perseverancia.

El quinto paso

No albergues rencor hacia nadie en tu corazón. Ese sentimiento no te dejará ser feliz. Deja que las leyes de Dios hagan justicia. Tú perdona y olvida. Este paso te liberará de las cadenas del odio.

El sexto paso

No tomes las cosas que no te pertenecen. Recuerda, de acuerdo a las leyes de la naturaleza, si así lo hicieras, mañana te quitarán algo de más valor. Este paso destruye el mal hábito de la propiedad egoísta y te enseña a compartir tu todo con todos.

El séptimo paso

No maltrates a los más débiles ni a nadie. Todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera. Este paso rompe los diques que embalsan las aguas de nuestro cariño.

El octavo paso

Finalmente, levántate siempre con una sonrisa en los labios. Observa positivamente a tu alrededor y descubre en todas las cosas el lado bueno y bonito.

Piensa en lo afortunado que eres al tener todo lo que tienes. Ayuda a los demás, sin pensar que vas a recibir nada a cambio.

Aplica estos pasos, y verás qué fácil es ser feliz.