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AGUA SEDIENTA

AGUA SEDIENTA


Con agua dulce y canela
Te convoco Amor:
Palabra siempre adomingada
Que sonríes desnuda bajo las sábanas.

También eres
El estanque de insomnio
Donde me hundo
Como un corcho alucinado.

Una araña teje sus mansos ruidos
En el arpa de la memoria
Mientras contemplo el papel
Donde el tiempo se ha quedado dormido.

Ahora puedo decir
Que antes de conocerte
El verano era un sol negro perseguido por las ratas,
Una luz asfixiada por el humo.

Y mi vida
Se apagaba como una estrella podrida
En el descanso de la escalera.

¡No me dejes sin piel sobre las piedras!

Al amparo de tu delicada sombra
Se incorporan los cadáveres de los soles ancianos.
Y nada es bello, nada florece
Si te niega.

Yo te aguardo solitario,
Deshilachado,
Como un eucalipto triste bajo la lluvia.

Pero toco una guitarra
Y retornas a mis manos,
Toda cubierta de amaneceres gitanos,
De galeones empapados en leche
Y de pedazos de felicidad recién horneada.

Cuando tú no estás,
Soy el agua sedienta de un río con labios de arena.
Y también el alma despellejada
De un ciego que se esconde entre los cactus.

Sin embargo,
En el fondo de todo lo que tengo
Tú me faltas todavía.

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