REGRESAR A PORTADA
NOSTALGIA

NOSTALGIA


Llegar y contemplar tu valle secreto,
Cajamarca,
Es como soñar despierto
Hasta que el alma se llene de azúcar
Y sentir después
El beso húmedo de una noche soleada.

Es también subir
Por delgadas escaleras al cielo,
Y mirar con calma
Cómo besa el viento los pezones vírgenes
De tu andino pecho de alfalfa.

La lluvia de esmeraldas,
Con la que te bautiza Dios cada mañana,
Hace que tu campiña huela
A la santa comunión de la leche y la canela.

García Lorca
Te amaría tanto como yo,
Si supiera que todos los parientes del verde
Viven bajo la sábana de tus sueños
Junto a los duendes que resguardan tu oro.

Bienaventurados
Los que aún escuchan la música de tus bosques
Y recogen en su mirada
Los colores cálidos que gotean
Del telar indígena de tus atardeceres.

Así es de bella,
Hermanos,
Nuestra amada tierra.

En ella todo se detiene a descansar.
Y hasta el Tiempo
Entierra su reloj de arena
Bajo un anciano tronco de capulí.

Al mediodía,
Los lamentos de un clarín nativo
Miden en la distancia el tamaño del horizonte.

De pequeños
Solíamos jugar entre sus montes
Y fumábamos largas pipas de totora
Imitando la elegancia de nuestros mayores.

Con antorchas buscábamos
En los túneles sagrados de Santa Apolonia
Los caminos secretos de Atahualpa
Por donde nos llegó el oro de Yanacocha.

Y después de recoger moras y tunas,
Nos salíamos de la vida
Y nos bañábamos desnudos
En el suave recodo de alguno de sus ríos.

Esos días ya se han ido
Para no volver.
Y ya no vamos a jugar más a las escondidas
Entre los árboles de la Plaza de Armas.

Una noche me escondí
Más de lo necesario
Y de pronto resulté alejado de mi infancia.

Hoy me encuentro
Entre gente extraña,
De otras tierras,
De otras costumbres,
De recuerdos diferentes.

Y siento pena,
Mucha pena.

Los días pasan,
Las noches se van,
Y está triste mi corazón.

Quiero regresar a mi tierra,
A mi tierra lejana.

¿Por qué me has abandonado,
Colibrí azul,
En este suelo forastero?

¡Me niego a morir
Tan lejos de mi infancia,
Y quiero nacer otra vez entre los míos!

Déjame regresar a tus entrañas,
Cajamarca,
Como regresan los viejos elefantes,
Polvorientos y cansados,
Para asomarme a ver tu valle
Desde la semilla nueva de una flor eterna.

Retorno a Indice

 


© Es propiedad intelectual del autor. Prohibida su reproducción sin autorización expresa. Solicítela a jpereyra1952@msn.com