REGRESAR A PORTADA
PALABRA DE MIEL

PALABRA DE MIEL


Presuroso descendía el viento
A disfrutar la última sonrisa del crepúsculo.

Tú mirabas cómo se incendiaba
La larga cabellera de los bosques
Y un reloj de arena
Envejecía la miel de tus palabras.

Tus ojos eran una hoguera en retirada
Y la tarde sólo un grito
Atravesado en mi garganta.

Sobre el tibio ramaje de tus labios amazónicos
Deposité en un beso mi alegría
Y tus penas se escaparon riendo a carcajadas.

Sonreíste con un mágico candor de mariposa
Y te marchaste para irte a nacer en la madre de los ríos.
Apareciste luego en la mirada tierna de un niño
Y despertaste en el loco graznido de las aves.

Sin tu amor
Soy un barco que se incendia en el horizonte.
Un planeta que se aleja de su sol,
Una sombra que se esconde de la vida.

No recuerdo cuantos años han pasado,
No me olvido de los días que he cantado,
No me avergüenza eternizarme en el ocaso
Ni hundirme en la almohada de tu llanto deshojado.

Pero nadie me quita lo bailado
En la espontánea fiesta de la vida.
Tampoco renuncio a tu amor
Que yo he ganado
Cana a cana.

Emigra el corazón a territorios no explorados,
Visita el azúcar a los amores desahuciados
Y yo no me canso de anunciar tu regreso interrumpido.

Mi vida es un océano de barcos naufragados
Cada vez que me duele el corazón.
Y hay quienes celebran mi muerte anticipada
Cuando quieres fugarte de mis sueños.

Déjame convocar el resplandor de la alegría
Escondido entre las barbas del verano

Y al final
Nos abrazaremos muy heridos
Para que florezca en un nuevo canto la sonrisa.

Retorno a Indice

 


© Es propiedad intelectual del autor. Prohibida su reproducción sin autorización expresa. Solicítela a jpereyra45@email.msn.com